sábado, 29 de septiembre de 2012

Co-learning: Flipped classroom y madurescencia

Me cuesta atender en una conferencia informativa. Se me va la cabeza a todo lo que tengo entre manos y la voz del ponente es un zumbido adormecedor que oigo a lo lejos pero que no escucho. Y más cuando el que habla lee lo que está escrito en un powerpoint.

Tardo apenas unos minutos en desconectar y la conferencia empieza a parecerse a la ducha matinal, uno de los mejores espacios para la reflexión y donde nacen mis mejores ideas, pero tiene que ver con la concentración en mí misma y en mi línea de pensamiento, no en las palabras del orador.

Sólo consigo atender cuando me tocan la fibra, cuando me sacan de ese confortable estado del "nada nuevo bajo el sol", o cuando consiguen que ponga en duda mis más firmes creencias. Oradores que me saquen de mí misma hay muy pocos, ponentes que me encierran en mi nube, la mayoría.

A los adultos nos gusta charlar en forma de tertulia, pero perdemos el hilo en las clases magistrales.

Por eso, solemos agradecer que el conferenciante de turno nos proponga debatir en grupos el tema que sea y nos de la posibilidad de "dialogar" en lugar de escuchar su monólogo. Por eso además, cuando al final de la mayor parte de exposiciones comienza el turno de preguntas, nadie interviene o el que lo hace se enzarza en otro monólogo que no requiere respuesta. 

Todo esto pasaba por mi cabeza en una jornada a la que asistí el otro día y en la que como suele suceder mi mejor aprendizaje se dio en la pausa para tomar café y saludar a los conocidos que había en la sala.

Al llegar a casa y brujuleando un poco por scoop.it tropiezo de la mano de Julián Castro, con un concepto del que ya he hablado alguna vez pero que incorporo a las buenas metodologías para sesiones con adultos: La Flipped Classroom, la clase al revés: Las lecciones en casa, los deberes en el aula. La metodología en la enseñanza obligatoria consiste en invertir el modelo de clase tradicional de modo que las "lecciones magistrales" del profesor se facilitan en unidades de 5 a 7 minutos de vídeo a través de internet y se visualizan en casa, y en el aula se debaten  conceptos, se realizan las tareas (los deberes) y se trabaja en equipo. 

He asistido ya a alguna sesión en la que se visualiza una charla TED y a continuación se abre un debate entre los asistentes, moderado por uno o varios expertos que puede clarificar alguno de los conceptos que aparecen en el vídeo: una buena fórmula que puede mejorarse dividiendo la audiencia en pequeños grupos que debaten sobre el tema y aportan al plenario sus opiniones sobre el tema.

En este sentido, recuerdo perfectamente en las aulas virtuales en las que he participado, que el visionado de vídeos era enorme, incluso la descarga de materiales, pero los foros estaban desiertos o en ellos sólo participaba un número muy pequeño de profesionales. Y lo que es todavía más sorprendente, los foros se utilizaban para convocar encuentros presenciales en los que trabajar sobre tal o cual tema, o para darse la contraseña de skype y chatear oyéndose y viéndose las caras.

El futuro del aprendizaje en los adultos pasará por evolucionar del "e-learning" al "smart learning" que reproduzca la forma espontánea y natural en la que los adultos aprendemos, charlando entre nosotros.






jueves, 27 de septiembre de 2012

Aprendizaje transformacional: superando los bloqueos del aprendizaje en la madurescencia

Reflexionando de nuevo sobre el aprendizaje en los adultos "madurescentes" y los bloqueos que impiden incorporar el uso de nuevas tecnologías a sus hábitos cotidianos, tropiezo con Jack Mezirow y su teoría del aprendizaje transformacional  que me viene al pelo para intentar dar solución a esos rechazos fulminantes a incorporarse al uso de la internet social, o por lo menos los explican.

Durante la sociedad pre-industrial e incluso en buena parte de la sociedad industrial, la educación de los adultos fue relativamente simple: la tasa de "cambio" era muy pequeña por lo que sea lo que sea lo que debía ser aprendido para desarrollarse profesionalmente, podía ser aprendido en la infancia. Mientras que hoy en día, en una sociedad que se tecnifica y cambia de forma acelerada, la educación de adultos es un proceso que dura toda la vida y del que si el adulto "sale", queda fuera del sistema productivo rapidísimamente.

Nos interesa pues construir metodologías que provoquen cambios de perspectivas y de esquemas mentales, para que los adultos no saboteen su propio proceso de aprendizaje y se incorporen a la nueva cultura del cambio permanente, del estado BETA.

Habla Mezirow de que los filtros de la percepción y los esquemas mentales se construyen en la niñez y determinan cómo una persona va a organizar e interpretar sus experiencias vitales. Esos filtros, esos esquemas mentales, sólo cambian y evolucionan cuando se producen fuertes impactos emocionales en la vida, crisis personales como el divorcio, la muerte de un ser querido, los desastres naturales, las crisis de salud, las crisis financieras, los cambios o la pérdida del trabajo...

Estas profundas alteraciones emocionales serían la materia prima para producir un aprendizaje transformacional. Si no es por esos motivos, no solemos realizar cambios transformadores, sino que los nuevos conocimientos se adaptan, o no, a nuestro actual marco de referencia.

Así que el objetivo sería provocar en el alumno adulto un impacto emocional que le permitiera cambiar sus viejas convicciones, sus esquemas mentales y sus verdades incontestables. Todo ello sin la necesidad de vivir ninguna de esas profundas crisis personales, aunque como vengo escribiendo hace tiempo, la "madurescencia" es una crisis transformacional por encima de todo.

Veamos la definición que da Mezirow  de aprendizaje transformacional:

"El proceso mediante el cual transformamos nuestros marcos de referencia, dados por seguros (perspectivas de significados, hábitos mentales, marcos mentales)para que sean más inclusivos, exigentes, abiertos, emocionalmente capaces de cambiar y reflexivos, y para que generen creencias y opiniones que demuestren ser más verdaderas o justificadas para guiar a la acción"

Se trata de vivir una experiencia de aprendizaje no acumulativo, sino transformacional, que se desencadena a partir de tres motores: la experiencia, la reflexión crítica y el discurso racional.

Se centra no sólo en el aprendizaje de los contenidos sino en la reflexión sobre el propio proceso de aprendizaje, cómo identifica, analiza y evalúa el adulto la información y cómo se replantea su visión del mundo, a través de la incorporación de nuevos conocimientos a su mundo o sistema de creencias. Se trata de provocar un "ajuste cognitivo" para poder reformularse el mundo e integrarse en el fluir del cambio.

Mezirow identificó varias maneras de estimular el aprendizaje transformacional, incluyendo la escritura de un diario (blog) el trabajo con metáforas, la exploración de la historia de vida de cada uno de los participantes, los contratos de aprendizaje, los proyectos grupales, juegos de rol, estudio de casos y el uso de las narrativas y de la literatura para estimular la conciencia crítica.

Así que de nuevo hablamos de estrategias metacognitivas que deben acompañar todo proceso de aprendizaje adulto y que pasan por incrementar su "autoconocimiento" para facilitar esa flexibilidad, adaptabilidad y capacidad transformadora que está bloqueada por los esquemas mentales y la rígida concepción del mundo.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Inclusión Digital e Inteligencia cristalizada: aprendizaje madurescente


Encuentro en el capítulo 14.11 del curso abierto de la Universidad de Cantabria: "Biogerontología" una magnífica diferenciación entre la inteligencia "fluida" y la inteligencia "cristalizada" que explica muy bien porqué tantos "inmigrantes digitales" se bloquean en mis sesiones sobre desarrollo de competencias digitales:

"La inteligencia “fluida” se refiere a la capacidad de adquirir nuevos conceptos y de adaptarse a las nuevas situaciones. La inteligencia cristalizada se refiere a la utilización de las habilidades intelectuales ya aprendidas. Los estudios psicométricos realizados durante el envejecimiento sugieren que es la inteligencia de tipo fluido la que se ve alterada en este proceso, mientras que la cristalizada se mantiene más o menos estable (Rabbitt y Lowe, 2000).
A partir de alcanzar la edad adulta, se comienza a producir un declive en la inteligencia fluida que va sufriendo de forma progresiva una disminución de sus puntuaciones cuando se mide por medio de pruebas (test) no culturalmente sesgadas (matrices progresivas de Raven), y es a partir de los 45 años cuando este declinar se hace significativamente manifiesto (Doerksen y Shimamura, 2001). Por el contrario, los test para evaluar la inteligencia cristalizada muestran que ésta se mantiene o incluso se incrementa en esta etapa del ciclo vital (Compton et al., 1997). Inteligencia es también saber adaptarse a las nuevas situaciones que el entorno nos presenta. En este sentido y como probable mecanismo de compensación a la pérdida de capacidades intelectuales fluidas, a mayor edad mejor es el conocimiento de las técnicas, habilidades y estrategias sociales para el logro de metas. Además se incrementa la habilidad para optimizar el esfuerzo físico que se emplea en cada tarea concreta y asimismo se produce una mejora en la capacidad de organización y planificación de las tareas."

Esta diferenciación refuerza mi idea sobre el necesario cambio de rol del docente en la sesiones con adultos maduros, hay que pasar el testigo a los "alumnos" y convertirlos en docentes, el trabajo colaborativo puede romper más bloqueos que la mejor de las sesiones magistrales. Aprender haciendo, compartir descubrimientos y trucos, exponer las dificultades entre iguales, celebrar fortalezas y logros en la comunidad. Y el "docente"  como maestro de ceremonias "conectando" experiencias.

Connected learning: aprendizaje equitativo, social y participativo:




Comprometido, divertido, creativo, un aprendizaje en el que todos nos convertimos en mentores de nuestros iguales y en el que la experiencia es nuestra aportación de valor, nuestra moneda de cambio.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Entrevista a Josep Lozano: Lo bueno está por venir


La Revolución Madurescente

“Lo mejor está por venir” Entrevista a José Lozano


Lo conozco hace años, pero  quiero recordar las cenas y copas, las charlas y consejos en EXPOELEARNING tanto en Madrid como en Bogotá durante el 2012, la pasión que pone en todo lo que dice... y mira que habla..., su continua cascada de ideas, nuevas propuestas..., su enorme capacidad relacional...

Nos encontramos en el Palacio de Congresos de la Fira de Barcelona en las Jornadas Ocúpate”. Conoce a todo el mundo y con todo el mundo habla,  y si no lo conoce se presenta y me presenta. En la sala de prensa del Palacio de Congresos (no hay espacio inaccesible para él),  rodeados de los ponentes y los organizadores de la jornada, iniciamos la charla que he resumido a continuación.

Laura: Hola José, me gustaría que tu trayectoria profesional apareciera en el libro que estoy escribiendo sobre La Madurescencia y los profesionales maduros, ¿te apetece?

José: Muy bien, me presento, soy José Lozano Galera, director de AEFOL EXPOELEARNING, S.L., es una empresa de servicios de marketing para empresas de e-learning de todo el mundo que organiza anualmente EXPOELEARNING, feria y congreso internacional en Madrid y Bogotá. Llevamos en este momento 14 ediciones: 11 celebradas en España y 3 en América Latina.

Laura: Bueno José, imagino que estás de lleno preparando EXPOELEARNING- 2013, el mes de marzo está a la vuelta de la esquina... 

José: Le estoy dando vueltas a cambiar el formato de EXPOELEARNING, llevamos ya 14 ferias... Los patrocinadores y expositores tienen y deben hablar, así que haremos un nuevo Foro de e-learning, pero al Congreso debemos darle un valor de innovación, hay que darle la palabra a la gente, la gente ya no quiere sentarse y que vengan diez personas a explicar “nosequé”, muchos de los que están sentados saben más que el ponente en muchas ocasiones y he recibido a veces mensajes comentando esto, que no sabemos sacarle jugo a los participantes que tenemos en el Congreso. Muchos de los ponentes de una jornada no se molestan en investigar quiénes estarán escuchando su charla, que tipología de asistentes tiene un evento como el nuestro. Le daremos la voz, la palabra a los asistentes... y espero tus ideas, Laura. 

Laura: Pero yo no te he citado aquí para hablar de EXPOELEARNING, aunque ya sé que será inevitable, es parte de tu vida, te he citado para hablar de la “madurescencia”, esa época de la vida en la que nos replanteamos lo que hemos hecho hasta entonces y algunos de nosotros iniciamos un nuevo camino... ese momento de madurez, de saberte todos los trucos, los recovecos..., ¿recuerdas la primera vez que alguien te llamó señor, en lugar de decirte, oiga, joven...?

José: Sí, en mi caso eso fue muy joven, porque yo estudié Filología Hispánica, como tú, a los 14 años acabé el Bachillerato Elemental, que era como se llamaba entonces, y comencé lo que se llamaba el Bachillerato Superior estudiando por la noche de 6 a 10. Por la mañana iba de 8 a 3 a trabajar como botones en el Banco Condal, después llegué a ser administrativo y oficial segunda y por la tarde estudiaba. Estoy viendo que la juventud actualmente va a tener que volver a ese modelo: “trabajar y estudiar”. A los 20 años acabé la carrera y me fui al servicio militar, otra cosa que yo creo que debería volver en forma de servicio a la sociedad, con un carácter social, no militar. Al terminar el servicio militar,  pedí una excedencia en el Banco en el que trabajaba y me puse a trabajar como profesor, a ejercer la carrera que había estudiado y es ahí donde por primera vez me llamaron “señor”, impartía Lengua y Literatura y en el colegio donde la impartía, los alumnos llamaban a los profesores de “usted”. 

Laura: Pues que sepas que tenemos vidas bastante paralelas, yo también estudié Filología, también lo compatibilicé con el trabajo, también di clases de Lengua y Literatura.

José: A mi la lengua y la literatura siempre me han gustado. En mi juventud no teníamos la información tan amplia de la que disponen los jóvenes actualmente para elegir estudios y saber cual es el más adecuado a su perfil. Elegí lengua y literatura porque era la asignatura en la que sacaba mejores notas. Mis padres me decían: estudia Económicas, Derecho, para hacer carrera en el Banco. Fíjate, si hubiera seguido en el Banco, seguramente ahora estaría jubilado, llevaría más de 40 años trabajando... Mis primos, que algunos de ellos se dedicaron a la banca, efectivamente, están ahora jubilados.

Laura: Y entonces, del Banco a la escuela y de ahí ¿cómo llegaste al mundo de la formación?

José: Desde siempre me ha gustado realizar algún tipo de labor social , en los barrios. Vivía en L’Hospitalet, cerca del metro de Santa Eulalia. Iba los sábados y domingos al Campo de la Bota a jugar, a estar con un grupo de gitanillos de por allí. Mi gusto por la formación, por la educación informal, arranca desde ahí, desde los 14 ó 15 años hasta el día de hoy. 
Mi trabajo en el banco era muy rutinario en aquella época, no como ahora que es trabajo comercial... Yo estaba en el departamento de “bancos y banqueros” punteando cuentas entre un banco y otro, era un trabajo absolutamente monótono durante 8 horas cada día. 
También recuerdo cuando estaba en la Facultad, clases maravillosas de catedráticos, eso ya se ha perdido, como Blecua, Carratalá..., profesores magníficos, ir a sus clases era una maravilla, eran sabios, eran modelos de vida, profesionales que venían de una época dura, que hicieron unas oposiciones tremendas, que tenían una gran vocación por la docencia, incluso muchos de ellos no se quisieron jubilar y siguieron dando clases como eméritos.
Y todo eso fue marcando el camino, te pone un nivel muy alto. Cuando acabé la carrera me fue fácil decidir dejar la banca, y empecé a trabajar en colegios, primero en Zaragoza, la ciudad donde yo hice el servicio militar. Ahí sufrí mucho porque fue mi estreno, no tenía ni idea, entonces no tenías ninguna formación pedagógica, te ponías enfrente de un aula sin saber nada, con el poco conocimiento que tenías de lo que habías estudiado, pero me faltaba la técnica pedagógica, el dominio de una clase. 
Cometí un error que aún recuerdo: el primer día de clase, en plena transición democrática, en una época de mucho asamblearismo, les dije a los alumnos, que además eran los mayores del colegio, los de COU y con los que me llevaba pocos años, qué querían hacer ese curso, de qué queréis que hablemos y cómo vamos a organizarnos. Inmenso error. Ahí me tomaron la medida y fue imposible luego rescatar mi autoridad y la dirección del colegio, eso sí, muy amablemente, tengo que agradecerle que no me echaran, me dijeron: deja esta asignatura y me pusieron en un grupo de formación profesional, en la asignatura de administrativo, y como yo había trabajado en el banco, ahí me sentía muy seguro, redacción de cartas, correspondencia comercial... ahí no tuve ningún problema. Aprendí la lección, ya se sabe, se aprende de los errores...

A partir de entonces cuando empezaba el curso, les marcaba mucho... Pero tengo muy buenas relaciones con exalumnos... 
Recuerdo que lo que hacía era intentar que aplicaran la teoría que íbamos explicando durante el curso a un trabajo fin de curso sobre una obra en concreto, recuerdo por ejemplo, sobre El Camino de Delibes, conservo algunos de esos trabajos que podían llegar  a tener 200 páginas, eran pequeñas tesinas, eso era tremendo para ellos, una excelente práctica para los alumnos.

Laura: Ahora sería imposible proponer eso en el Bachillerato.

José: Ya lo sé, por eso dejé la enseñanza. Los chicos eran capaces de hacer eso, chicos que ahora son directivos de empresa, que se acuerdan de esos trabajos y me dicen: Gracias a eso, cuando entré en la Universidad o en el mundo profesional, ya tenía una práctica de la elaboración de informes, estudios, de la defensa de un argumento, una tesis, lo que nos exigías luego hizo más fácil el paso por la Universidad. Otra cosa que hacía en la enseñanza era puntuar bastante bajo durante el curso, mantener la tensión y al llegar al examen final, que era la nota que valía para el expediente, les subía un punto. 

Laura: A lo largo de la vida vivimos varios momentos de cambio, momentos en los que dices: “hasta aquí hemos llegado”, o cambio de trabajo, o de lo que sea. Me gustaría que me dijeras qué te ha impulsado a cambiar.

José: Yo soy una persona muy emprendedora, no me gusta repetir siempre lo mismo. He trabajado en unas 15 empresas, la banca, colegios, editoriales, Universidad, empresa propia…
El cambio de trabajo, de empresa se puede producir por muchos factores. Puede suceder que te despidan, este sería un cambio en el que tú no cuentas. Hay muchas personas que quieren planificar tu vida, ordenarla, toda una vida en el banco, de ochos a tres y jubilarte hacia los 58  con una buena pensión y no te compliques la vida ni te muevas ni un ápice de lo planificado. 
Pero resulta que entras en el banco, estudias una carrera que no tiene nada que ver con el trabajo y decides dejar el banco e irte a dar clases como profesor, pero resulta que cuando ya llevas un tiempo, creo que fueros 6 años, ves que los estudiantes ya no son capaces de hacer un comentario de texto de un folio de extensión, el nivel de respuesta a la exigencia había bajado, entonces allí hice otra reflexión: miraba a mis compañeros, profesores que siguen ejerciendo actualmente como tales, y me decía: yo voy a tener que pasar toda mi vida explicando La Celestina, El Lazarillo de Tormes, El Quijote..., mi vida iba sobre una vía de tren, yo estaba en la estación X... y cada año pasaba por las mismas estaciones... Fíjate que hoy en día se sigue explicando lo mismo y prácticamente de la misma manera que hace 30 años y con los mismos libros de texto. 
No podía ser que yo a los 50 años siga haciendo lo mismo que los 20. Entonces me salió una oportunidad de entrar en el mundo editorial, estuve en varias editoriales, conociendo el mundo editorial, que me gusta, lo siento próximo a lo que yo había estudiado. Estuve de editor de libros de texto, de editor de cómics, visité Ferias como la de Bolonia, la de Frankfurt... es un mundo muy bonito. 
Mi salida del mundo editorial tiene que ver con la crisis del 92 y la suspensión de pagos de la editorial en la que estaba entonces. No tiene que ver con tu valía. En todos las empresas en las que he estado les he podido gustar más o menos a mis jefes, pero siempre he procurado ser muy responsable. 
En el año 94 leí un anuncio en la prensa que decía que una importante institución buscaba profesionales para cubrir cargos directivos. Pues resulta, que esa institución era el embrión de lo que luego fue la UOC (Universitat Oberta de Catalunya).

Laura:  Ya veo... Eres un buen “iniciador” de proyectos, pero la rutina te mata.

José: Correcto. Fíjate, llevo trabajando para mi empresa 11 años, yo creo que es mi etapa laboral más larga. Aquí hago lo que quiero, aquí el jefe soy yo. En las empresas en las que he estado, he estado muy bien pagado. Pero que pasa. Esa inquietud que yo tengo, si la empresa no sabe canalizarla... Recuerdo a un gran jefe que tuve, que sabia sacar de mí lo mejor de mí mismo, que me dejaba crear, porque en otras empresas en las que estado, como fueras un poco rupturista, te decían aquello de “no te pago para pensar”. 
Fíjate que yo le ofrecí a la UOC montar una división de montaje de eventos y eso fue luego el germen de EXPOELEARNING, porque no me hicieron caso.

En una empresa podría haber sido... Porque nosotros lo hemos hecho todo sin dinero y estoy muy orgulloso del trabajo que hemos hecho, esto dentro de una organización, con más medios, imagínate lo que podríamos haber hecho... ese era mi sueño, crear el mayor evento del mundo de e-learning bajo el paraguas de una gran Universidad como la UOC.

Y mira a lo que me he dedicado a partir del 2001. Una de las cosas que me parecen muy importante es el estar preparado para el cambio. Yo estuve preparado en cuanto hice el PDD del IESE porque la idea de cambio siempre te acompaña. Hay personas que cambian de trabajo porque quieren cobrar más,  pero en mi caso los cambios no han tenido mucho que ver conmigo sino con los avatares de la empresa en la que trabajaba en cada momento. 
En el caso de la UOC yo me siento muy orgulloso de haber estado en los inicios , en la gestación de una nueva idea. Ha sido un trabajo excepcional, empezar de cero, una maravilla, el año 1995 fue un año tremendo de trabajo pero lo pasamos tan bien las personas que teníamos la misión de fundar la UOC, cada uno desde su área, para mi fue una excelente experiencia que me dio la fuerza para el cambio.  Pero fue hacer el PDD del IESE, una formación muy intensa, de ver muchos casos prácticos, de ver a muchas personas, y allí mi reflexión fue que si estas personas han sido capaces de poner en marcha un proyecto, yo por qué no voy a poder! Y mi siguiente reflexión fue: tengo cuarenta y tantos años, si no lo hago ahora... ya no lo haré nunca.

Laura: Me encanta que digas esto, porque dicen que uno entra en crisis madurescente en el momento en el que eres consciente que hacia delante no tendrás más oportunidades, que es el momento adecuado para cambiar.

José: Hay muchas personas que eso no se lo plantearán nunca, hay personas que ya están bien, que no se plantean si son felices o no en su trabajo y mira que hoy en día se habla de eso.  Aunque a mí me parece imprescindible preguntarse a cualquier edad: tú hacia dónde quieres ir, cuáles son tus objetivos, qué quieres hacer...

Laura: Yo creo que esta reflexión de la que hablas: qué quiero hacer con mi vida, nos la hacemos muy pocas veces en la vida y hay personas que no se la hacen nunca, y en nuestro caso coincide con este momento del que estamos hablando: la madurescencia.

José: Pues yo creo que esta pregunta nos la deberíamos hacer una vez  al año. Es como pasar la ITV personal. Yo lo hago con mucha frecuencia: me marco unos objetivos  y es como una hoja de ruta, tu te puedes desviar, pueden haber tormentas..., pero tienes la línea de navegación trazada. Nosotros en AEFOL queremos organizar la Feria más importante del mundo en el mundo del e-learning. Y en este sentido es la decisión que hemos tomado este año de abrir oficina en Londres, marcarse unos objetivos va muy bien. Luego los puedes cumplir o no. 
Hay otros objetivos que se consiguen sin habértelos planteado. Por ejemplo, yo viajo desde el 2005 a Latino América, México, Argentina, Chile, Miami... Todos esos viajes nos servían para conocer esos países y el planteamiento entonces era: “Organizamos una feria sobre e-learning en España y si a usted le interesa, podemos colaborar”. No había respuesta nunca. Y en el año 2009 nos invitan  a ir a Perú, nos alojamos en el hotel Meliá Lima y vemos que el hotel tiene unas buenas características, no es un hotel demasiado grande, es un hotel agradable y me digo: Aquí me veo capaz de organizar la Feria.
Y al día siguiente que tenía que dar una conferencia en la PUCP- Universidad Católica del Perú, ante un auditorio de unos 500 profesores de varios países, dije sin pensarlo mucho y sin consultarlo con mi equipo, que al año siguiente, o sea el 2010, montaríamos EXPOELEARNING en Lima. Cuando regresábamos en el avión yo pensé: ¡Qué he dicho! Isabel, mi socia y mi esposa, que me conoce muy bien y además es muy emprendedora, pues dijo: ¡A trabajar! Fuimos a Perú sin saber si había agua en la piscina, nos lanzamos, sin ningún tipo de ayuda, si no vendemos..., perdemos..., así de fácil. 
Y así, trabajando duramente, conseguimos montar EXPOELEANRNING en Lima. Después, al año siguiente lo montamos en Bogotá y el 2013 tenemos previsto hacerlo de nuevo en Madrid y en Bogotá.

Laura: Por lo tanto el proyecto LATAM obedece a una intuición de que por aquí van las cosas, más que una planificación a medio plazo. Porque además coincide con la crisis en Europa el abrirte a Latinoamérica.

José: Unos años antes ya habíamos cambiado la sede de la Feria de Barcelona a Madrid, porque veíamos claro que nuestro cliente era hispanohablante, nos ocupamos también del mercado gallego, catalán o euskera, pero el potencial que tiene el mercado español, con 550 millones de personas, no es desdeñable. Y claro, nuestra misión es ayudar  las empresas españolas y latinoamericanas para que vendan en ese enorme mercado. Si nosotros nos quedábamos en Barcelona con este mensaje, vender elearning en español, pues chica, no sé si hubiéramos tenido mucho éxito. De momento nos hemos ido a Madrid, nos ha ido bien y ahí nos quedamos. Al irnos a Latinoamérica ya veíamos qué estaba pasando en Europa y nuestra misión era ayudar a expandir el e-learning que desarrollan las empresas españolas, en realidad somos como el departamento comercial de muchas empresas que no disponen de ese departamento. Les montamos una Feria, les damos servicios, tenemos un canal de televisión Aefol.tv, una radio, una newsletter, estamos en todas las redes sociales, todos esos medios se los ofrecemos a las empresas para que  se promocionen y vendan.

Laura: Volviendo al tema de la madurescencia... Dicen que a lo largo de la vida vamos dejando por el camino amigos y que la madurescencia es una época de recuperación de escenarios y amigos del pasado.

José: Yo sigo manteniendo mucha relación con mis amigos de la infancia y la juventud. Facebook es un medio que te ayuda a mantener muchas relaciones. Tengo muchos amigos a los que veo una vez al mes, nos vamos a comer o a disputar un partido de paddel, lo hemos mantenido durante muchos años. Para mi el efecto más importante de la madurescencia tiene que ver con lo físico, con darte cuenta que las rodillas ya no te reaccionan como antes, que voy a hacerme un análisis y me encuentran de todo, que ves que tu organismo ya no es el que era, todo te va fallando, va bajando el nivel de rendimiento, pero al mismo tiempo, hay una señal para mí muy importante, cuando llegas a la madurescencia no te importa lo que la gente piense, a mí actualmente me importan muy pocas cosas, es decir, que aquel piense blanco o negro de mí, ya no me peleo con nadie, ya no me enfado tanto.
Antes era una persona un poco más belicosa, pero no me peleo con nadie. Tengo muy claras las ideas, sé por dónde quiero ir y funcionar y no entro en ningún combate de boxeo, no quiero discutir con nadie. Y otra señal es que has subido la montaña de tu vida y ahora empiezas a descenderla. Nunca se sabe...
El 20 de diciembre del 2010 me operaron de un cáncer y además lo hice público, porque creo que eso puede ayudar a la gente.  Para mí fue como una enfermedad común, me operaron y fuera... y gracias a Dios estoy bien.
Todo puede ser que pasado mañana me dé otra cosa, pero  en ese momento fue un punto de inflexión que me hizo decir: Oye, que la vida se te puede acabar mañana. Te van a meter en el quirófano durante seis horas e igual no sales... Con lo cual, ¿qué te queda? 
Yo soy católico y tengo fe, gracias a Dios, y eso me da mucha fuerza, y procuro rezar y procuro ir a Misa los domingos y eso me da mucha paz y mucha tranquilidad. Me ayuda a tener una concepción de que la vida no se acaba aquí, que hay una trascendencia y que lo que puede venir es mejor que lo que tenemos ahora.
Por lo tanto, Dios en primer lugar, en segundo lugar la familia. Yo tengo una mujer con la que trabajo y con la que convivo 24 horas y dos hijos y es lo que valoro más. Por lo tanto, dedicar más tiempo a mis hijos, tiene más valor para mí que dedicárselo a los amigos. 

Laura: Otra cosa que ha cambiado mucha es nuestra relación con los padres y con los hijos.

José: Efectivamente. Mis padres están los dos mayores, pero más o menos bien de salud, con sus achaques. Lo que yo valoro es el esfuerzo que ellos hicieron. Ellos son de Almería, vinieron a Cataluña en los años 50, por eso tengo la percepción de Cataluña que tengo, soy catalán con mis padres de Almería como tantos otros catalanes. La vida es como un círculo, mis padres eran una familia pobre, vinieron desde Almería, mi padre montó una peluquería, mi madre no paró de trabajar y nos dieron estudios a mi hermana y a mí y yo creo que soy el primero de mi generación en mi familia con estudios universitarios. Pero ahora resulta que estamos en una situación en la que parece que los hijos van a vivir peor que los padres. ¿Peor? Vamos a ver: tienen su casa, se han pegado una vacaciones estupendas... peor ¿respecto a qué?
Tenemos, por ejemplo, ahora en la oficina un becario que dice que aprende más en un mes con nosotros que en la Universidad. Hay que establecer un sistema nuevo de aprendizaje, esto no puede ser, que la universidad no sea “útil”, no sirva para nada... No puede ser que la literatura del Siglo de Oro se siga explicando como hace 20 años con las redes sociales por en medio... Esto es increíble, un profesor con la pizarra...
Yo no trabajo mirando atrás, yo trabajo en el presente, con los pies en la tierra, pero nunca hago lo que hice ayer, no soporto esa frase: “Es que esto siempre se ha hecho así”. 
Faltan maestros, en el sentido más amplio de la palabra. Me gusta el modelo docente de IESE: un tercio del tiempo dedicado a la investigación, un tercio a la docencia y un tercio a la empresa, con lo cual ese profesor está en contacto con la realidad y con los cambios que está sufriendo la sociedad. 
Y es que hay algo que no entiendo: Tenemos las mejores escuelas de negocios del mundo, siempre están arriba de todo del ranking: IESE, ESADE, IE..., y en cambio la Universidad....
La mayor revolución en el aprendizaje, mayor que la invención de la imprenta ha sido la aparición de Internet que facilita el e-learning. A continuación de la transmisión oral, la imprenta facilita la difusión del conocimiento, en el caso de Internet, del elearning, es una revolución que no ha terminado, no ha hecho más que comenzar, la posibilidad del “one to one”, la red de redes.

Laura: Y parece que el siguiente paso es convertir a todos los alumnos en profesores, hablar en serio de “Gestión del conocimiento”. 

José: Hemos pasado del “uno para todos” a “todos para todos”. El “todos para uno” es además carísimo.
Pero el problema es que nos cuesta muchísimo dar, no estamos educados para compartir. Si cedemos nuestro conocimiento es posible que en lugar de co-crear, de que el destinatario cite la fuente, es probable que nos lo roben,,, pero como decía el rector de la UOC: si nos copian quiere decir que vamos por delante. Nunca le preocupó que nos copiaran. A mí me copian continuamente, pero el alma no te la pueden copiar. Te pueden copiar el power point, pero el conocimiento, si no es para compartirlo ¿para qué lo quieres? Y por otro lado al revés, que lástima que esto, o esto otro no lo has podido compartir.
El objetivo sería conseguir que el e-learning llegue al mayor número posible de personas y que eso sea mi contribución, mi granito de arena para conseguir un mundo mejor, más educado... a mayor nivel de educación menos conflicto.

Laura: Y piensa en tu momento presente ¿cómo lo resumirías en una sola frase?

José: Lo mejor está por venir. En AEFOL nos lo decimos continuamente, es una frase estimulante.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Sola en domingo

Siempre me gustó estar sola. Es mi "posición de descanso".

Sola sólo tengo que complacerme a mí misma, escucharme, sentirme, aconsejarme, agradarme... incluso reñirme a veces, pocas veces...

Sola me sumerjo en la lectura de un libro hasta que el mundo que me rodea desaparece y ahí estoy, integrada en la historia que me transporta, me arrebata del mundo físico.

Sola cocino y me siento algo bruja, mezclando ingredientes, aromas y sabores, alquimista cuidadosa para paladares exigentes como lo es el mío.

Sola cuido de mí misma: mi pelo, mis uñas, hidrato mi piel, maquillo mis ojos, combino los colores de la ropa que escojo para pasar mi día en soledad, gozosa soledad.

Y me gusta ir sola al cine y rodeada de la oscuridad de la sala dar rienda suelta a mis emociones.

En soledad escribo todos los días, sin olvidar uno, terapia imprescindible, porque escribir me obliga a mirar hacia adentro y a analizar con precisión lo que sucede fuera.

Felizmente sola, en domingo, en "posición de descanso".


sábado, 22 de septiembre de 2012

Golden Workers y "encore careers": La segunda oportunidad

Leo una interesante entrevista a Marci Alboher en la revista americana The Big Story que corrobora mis intuiciones sobre el futuro profesional de los "babyboomers".

Reinterpreto algunas de las afirmaciones del artículo que en resumen comenta que muchos "babyboomers" de entre 50 y 60 años están iniciando la llamada "encore careers" que combina el trabajo remunerado con la finalidad social. No hablamos de voluntariado, sino de una segunda o tercera vida laboral.

El imparable incremento de la esperanza de vida hace pensar en jubilados con tres o más décadas no productivas y con ingresos irrisorios, lo que provocará la búsqueda de un trabajo remunerado a estos "golden workers" que se resisten a dejar de producir, a dejar de aportar su conocimiento y su experiencia a la sociedad.

La demografía nos alerta del envejecimiento de la población en los próximos años y de la gran cantidad de "babyboomers" que entrarán en este cambio de carrera profesional, en esta segunda oportunidad...

La generación anterior soñó con los años dorados de una jubilación de ocio, pero los babyboomers estamos creando una nueva tendencia que remite a una jubilación mucho más tardía y de "activismo social", no de ocio dorado.

Si queremos sentar las bases de esta segunda carrera profesional, debemos pensar en nuestros propios intereses, dice Merci Alboher, preguntarnos qué nos gustaría hacer que no hemos podido llevar a cabo en los últimos 20 años. Qué problema es lo suficientemente importante para nosotros como para ofrecer nuestro tiempo y nuestro talento para intentar resolverlo.

Debemos preguntar a las personas que han reinventado su vida en la madurez, cómo hicieron esa transición. Seguramente encontraremos algo que resuena en nuestro interior.

Está claro que esta segunda carrera se desarrollará mayoritariamente en campos como el cuidado de la salud, la educación, los empleos verdes, la política...

Estas nuevas carreras profesionales de la segunda parte de nuestras vidas no tienen porqué suponer una fuerte caída de los ingresos, aunque seguramente si hemos dado demasiada importancia al dinero en la primera parte de nuestra vida, ahora ya sabemos que "reconocimiento", "satisfacción", "tiempo", "felicidad", "placer", son "sueldos" tan importantes como el dinero, siempre que los ingresos nos permitan mantener el nivel de vida acorde con nuestras necesidades.

Vivimos en una sociedad en la que la discriminación por la edad es más acusada aún que la discriminación por sexo, pero vale la pena reflexionar y revisar si tal vez no poseemos las habilidades necesarias para desarrollar una actividad en el momento actual y si es así, dedicar todo nuestro esfuerzo en ponernos al día, ahora que ya sabemos que tendremos que "aprender" a lo largo de toda nuestra vida.

El sector empresarial social, las empresas que tienen una misión social aunque tengan ánimo de lucro, están creciendo de forma imparable. Tal vez es el momento de plantearse el poner en marcha tu propio negocio con finalidad social.

Muchos de los babyboomers están cansados de trabajar por cuenta ajena, ser tu propio jefe puede darte mayor control sobre tu vida, aunque trabajarás más duro que nunca.

Y si pensamos que cada día aumenta el número de "golden workers" apartados del mundo de la empresa, tal vez sea el momento de asociarse con otros, de cooperar, de buscar sinergias y complementariedades, de inventar el "coworking" en la madurez, en "coworking" para empresarios maduros independientes con una misión social.

Suena bien.






viernes, 21 de septiembre de 2012

Sólo por hoy: Entrevista a Carmen Servat




La Revolución Madurescente
Entrevista a Carmen Servat: 
"KYO DAKE WA" Sólo por hoy:
 "PERDONA, SUELTA Y LIBERA"

Conozco a Carmen desde hace muchos años, las dos estudiamos Filología y pasamos un estupendo verano en la Universidad de Salamanca realizando un curso sobre Literatura española contemporánea. Desde entonces, y como el Guadiana, nuestras vidas se cruzan de vez en cuando, y cuando eso sucede y aunque hayan pasado años, retomamos la conversación como si nos hubiéramos visto ayer mismo.
Nos vimos un domingo, en el Paseo Marítimo de Barcelona, una mañana luminosa de septiembre y mirando el mar nos pusimos al día y hablamos de todo lo humano y lo divino. Lo que sigue no es más que un resumen de seis intensas horas de conversación en la que apenas apartamos nuestra vista del Mediterráneo.

Laura: ¡Qué bien te ha sentado el verano! Tenía muchas ganas de verte, no puedes faltar en mi libro… Vamos a hablar de la “madurescencia”, ¿te parece?

Carmen: Ya sabes que te sigo a través de tu blog y me gusta mucho, es inspirador. Es cierto lo que dices, cada día que pasa estoy mejor, me siento mejor… Algo tiene que ver en esto que hace unos meses que asisto a unas sesiones de Reiki que han cambiado mi percepción de la vida. En los últimos años, había llegado a la conclusión que lo bueno era crearse pocas expectativas, no pedir demasiado a la vida, para no frustrarte, para conformarte con lo que la vida te da. Pero desde que asisto a Reiki he descubierto que el mundo funciona al revés de esto: Hay que pedir mucho y el universo te dará mucho, cuanto más pides, más recibes.

Laura: Decía Enrique Vila Matas que la vida es “escasa”…

Carmen: Me gusta mucho Vila Matas, es un enorme escritor que por fin está recibiendo el reconocimiento internacional que se merece. Pero, volviendo al Reiki, déjame que te enseñe el mensaje con el “mantra” que repito cada día. Son los GOKAIS, sencillos y profundos a la vez Llevo un Smartphone algo más moderno que el que llevaba la última vez que nos vimos, no lo sé utilizar demasiado bien, pero no sabes los mensajes que guardo aquí dentro…

Los recito en catalán cada día, los estoy interiorizando también en japonés, pero en castellano sería:

Sólo por hoy,
No te enfades
No te preocupes
Con agradecimiento
Trabájate intensamente,
Sé amable y respetuoso
Sé feliz y comparte la felicidad con los demás
Y en japonés es precioso:
Ikaruna-                             
Shinpai Suna -                  
Kansha Shite -                  
Gyo Wo Hageme -           
Hito Ni Shinsetsu Ni -                                                 

Es importante aprender a vivir  sólo el presente. Estamos las dos muy bien y nos va a ir muy bien en un futuro. 

Laura: ¿Sabes la cantidad de gente con la que me encuentro últimamente que ha dejado de tener despacho, que ha dejado de trabajar, que ha dejado la ciudad...?

Carmen: Vamos hacia un nuevo mundo, mucho más solidario, por suerte. En un post de tu blog, vi la película “El Cambio” en la que entrevistan al Dr. Wayne Dyer. Me encantó. Le envié el enlace a mi profesor de Reiki porque muchas de las cosas que explica la película me están pasando a mí últimamente. La vida es una gran sorpresa indescriptible, si te dejas llevar por ella sin miedo y con consciencia. 

Laura: Pues, ¿sabes la casa de “ejercicios espirituales” que aparece en la película? Me encantaría encontrar algo así, mirando al mar y montar un “falansterio”, una casa con la C de compartir, ese es el clima que me gustaría conseguir: personas independientes y autónomas que comparten espacios de trabajo y espacios de ocio, pero con espacios de independencia y soledad... y mirando al mar.

Carmen: Te entiendo perfectamente..., es una idea fantástica. Me encanta tu idea, ya me veo mirando el mar. Allí estaremos... Si queremos que nuestra vida cambie hemos de comenzar a hacer cosas diferentes, para conseguir sanar nuestras vidas y ahorrarnos las causas que provocan el sufrimiento en nuestra existencia. La vida es cambio y se ha de fluir, tener confianza en el universo, pedir con tres condiciones: como dice mi maestro de reiki
Deseo, creencia y expectativas. Hay que pedir al universo con deseo, creyendo lo que pides y esperándolo.

Laura: Uno empieza a recibir en el momento en que se siente “sanada”. Mientras me he sentido “herida” no hay manera..., no puedo “recibir” nada. He dedicado gran parte de mi vida a preocuparme de otros, a cuidar a otros..., y hasta que no he conseguido cerrar el pasado, porque el pasado no existe, hasta que sólo he contado con el presente...

Carmen:  Es que lo más difícil es cuidar de ti mismo. Y cada vez que recordamos algo, reconstruimos el pasado de nuevo, adaptándolo a lo que estamos viviendo en el presente con ingredientes nuevos. Es verdad: el pasado no existe. Todos somos muy diferentes y a la vez muy iguales. A todos nos suceden cosas similares. Pero hay gente que no se “cura” nunca. "Curarse” es una suerte. Y a vueltas con la “madurescencia”, leí hace tiempo en “La Contra” de La Vanguardia una entrevista a Gonzalo Rojas, el poeta chileno y en un momento dado dice: “Nadando en el oleaje de las pubertades cíclicas”. ¡Qué bonito y qué cierto!

Y cuando entras en uno de estos procesos, una de estas “oleadas”, marejadas y hasta tsunamis, rejuveneces de golpe, tienes de nuevo 18 años. El lenguaje lo explica mal, pero son pubertades cíclicas...

Laura: Sí y con todas las contradicciones y las dudas y el sufrimiento de la primera pubertad. Porque el objetivo es superar la “madurescencia”, salir del remolino, del oleaje bravo, llegar a la paz, la plenitud y la aceptación de uno mismo y que mirar el mar sea lo más importante del día.

Carmen: Sin falsa modestia, Laura, yo las he pasado canutas. He sufrido en parte por el entorno y en parte por mí misma, porque no sabía hacer otra cosa, asumo todo lo que me ha pasado, pero yo cada vez estoy más cerca de esa aceptación, esa paz. He comenzado ese camino de sanación. El peso de nuestra historia lo llevamos siempre, porque es muy difícil liberarte al cien por cien, pero es que en mi caso, el peso era tan grande y ahora es tan ligero, que casi no lo noto. 

Laura: Yo creo que aún tengo que “desaprender” muchas cosas, tengo aún muchos prejuicios, muchas rutinas aprendidas de las que es difícil deshacerse, demasiadas prevenciones..., demasiadas dependencias.

Carmen: Pero ¿esto lo ves malo? Es ese trabajo cotidiano con uno mismo, irse desprendiendo... Yo siempre te he admirado mucho. Lo que comentas son pequeñas tonterías, que sólo ves tú misma. Los demás no lo ven... Los demás vemos tu fuerza, el empuje, pero no ven las dudas, los temores.

Yo he sido una gran dependiente, una gran dependiente afectiva y de otras cosas. Para que te hagas una idea, tengo mi casa llena de recuerdos, no tiro nada. Pero ahora ya lo sé. 

Lo difícil, además de darse cuenta de algo, es aceptarlo... Esa “ceguera cognitiva”... Yo había mirado muy poco hacia dentro de mí, he mirado mucho y con atención hacia afuera, pero no porque no quisiera, no había sido consciente hasta el día que las circunstancias me llevaron a mirar hacia dentro. Me sorprendió todo: soy nueva para mí. Comprendí que, en ocasiones, es más cómodo mirar hacia fuera. Estar pendiente de un hijo, un hermano, unos padres, un trabajo, cualquier cosa... Hasta que te haces consciente de tus fragilidades, de tus miedos, en definitiva de ti. La fortaleza es un escenario, nadie es fuerte siempre. Es un mensaje importante que me hizo comprender alguien.

Laura: No acabo de entenderte, Carmen, yo soy por encima de todo “fuerte”, es una característica de mi carácter, lo que antes se llamaba “presencia de ánimo” soy capaz de aguantar carros y carretas, y lo he comprobado en repetidas ocasiones. Lo vivo como una ventaja de mi carácter, soy poco frágil y eso seguramente me hace poco flexible.

Carmen: Estás contraponiendo fortaleza a fragilidad, y se puede contraponer también a inseguridad. Tú me estás diciendo que eres insegura. Hay momentos en tu vida que por muy fuerte que seas te sientes insegura.Como te decía antes, todo depende del escenario en el que nos situamos. Decía Raimon Panikkar: “¿Por qué queremos ser más fuertes de lo que somos? Yo soy débil pero si tú me tiendes la mano, si confío en ti, seré fuerte".
Así que si hablamos de fortaleza en tu caso la contrapongo a inseguridad y en el mío a fragilidad. 

Creo que tú te conoces a ti misma bastante bien, no es mi caso, yo no me conozco bien, cada día aprendo algo sobre mí misma pero aún soy una gran desconocida para mí misma. Es lo que es, es así, me voy conociendo y quiero conocerme mejor, quiero avanzar y lo que me está sirviendo de mucho a medida que me voy conociendo es que me voy aceptando paso a paso, eso no quiere decir que no intente ser mejor, quiero ir a más, quiero conseguir mis ilusiones, mis metas, mis exigencias, pero paralelamente aceptándome. Porque la mayor parte de las personas tienen una lucha de ellos consigo mismos permanente, cuando a la persona que más has de querer y aceptar es a ti mismo, luego exigete, pero primero quiérete y acéptate. 

Laura: Fíjate que planteamientos tan diferentes nos hacemos a los que se hacían nuestras madres cuando tenían nuestra edad...

Carmen: Sí, y es una gran ventaja. Mi madre tiene ahora 90 años y está estupenda. El incremento de la esperanza de vida es un regalo y en el caso de nuestra generación una auténtica suerte, porque a pesar de nuestros más y nuestros menos, nuestras inseguridades, nuestros miedos, nuestras fragilidades, hemos podido mantener activo nuestro aprendizaje, gozamos de una buena salud sobre todo “cerebral” , porque somos más los que hemos estudiado, los que hemos ejercitado permanentemente nuestra inteligencia, lo importante es que somos conscientes y que nuestra reinvención actual madurescente es con consciencia de lo que estamos haciendo. La gran diferencia entre el momento presente y mis veinte años es que ahora todo es consciente y entonces no lo era, el mundo era mío y era incapaz de reflexionar. Yo no volvería para atrás, disfruto de la vida mucho más ahora que entonces, de una paella junto al mar, de una vieja amiga, es una gozada. Y esto nos diferencia también de nuestras madres que siempre dijeron que cualquier tiempo pasado fue mejor, que la mejor época de su vida era la primera juventud. A mí me encanta la edad que tengo. ¿Estás de acuerdo?

Laura: Por supuesto y además creo que es propio de nuestra generación. Hasta ahora, la juventud era una época de la vida envidiada, rodeada de un halo de excelencia y felicidad y aun quedan muchas personas que hacen de todo para perpetuarla artificialmente. Pero en general, mucha gente de nuestra generación está encantada con la vivencia de la madurez. Yo mi juventud, mi adolescencia, la regalo, no la volvería a pasar ni por todo el oro del mundo.

Carmen:  Yo tampoco volvería al autoritarismo de mi padre. Una gran persona, con valores esenciales, por ejemplo la honestidad y el esfuerzo, valores que me transmitió. Pero también recuerdo el miedo que me daba, nunca le gustaba nada de lo que yo hacía, siempre estaba en contra de mis ilusiones, de mis decisiones. Y yo sólo era una joven vital que quería vivir con intensidad. Ahora, por suerte después de un largo camino de luces y sombras, por fin he aprendido que yo soy mi propia dueña, hago lo que me da la gana, me pongo yo los límites y las metas. Y consigo más con "humildad", y comprensión, aceptándome, que "dándome excesiva caña". Lo importante no es no tropezar, sino levantarse enseguida,como me recordaba sabiamente mi psiquiatra. El que no hace nada, tampoco se cae nunca, hay que hacer, y si haces... te equivocas. Así que no pierdas el tiempo riñéndote, arriba y ¡adelante!

Laura: Creo que llevamos mucho tiempo ya, y hablo sobre todo en el mundo del trabajo, en el que se ha premiado lo gris, lo triste, lo quieto, inactivo, dócil, todos conocemos casos de gente que es capaz de pasar meses “sin pegar sello” y no pasa nada, al revés, acaban siendo promocionados porque nunca se enfrentan ni actúan, no son problemáticos, no buscan caminos diferentes... como quieres que vaya bien este país, cuando se premia lo gris y se aparta todo lo que actúa, toma partido, discrepa, inventa...

Carmen: Y otra cosa que observo hablando de este tema, hay grandes diferencias entre los hombres y las mujeres y hablo no de nosotras, hablo de las mujeres jóvenes: creo que el mundo es de ellas. Veo mucha más fuerza, resolución, empuje, determinación en las chicas jóvenes que en los chicos. Son luchadoras, valientes, trabajadoras, inteligentes y encima se encuentran en un momento en el que la mujer está consiguiendo igualarse en derechos a los hombres. Tú antes citabas a nuestras madres. Los cambios han sido acelerados y enormes. A nosotras nos han permitido reinventarnos en la “madurescencia”, algo que ellas no pudieron. Pero las jóvenes tienen una fuerza... La verdad es que las mujeres estamos muy bien... Aunque esta valoración, no significa ningún menosprecio a los hombres. Sigo pensando que lo inteligente es buscar nuestra complementariedad en la igualdad y la diferencia.

Laura: Estamos muy bien y a mí lo que justamente me preocupa en este momento es no dispersar la energía, estar concentrada, tengo buenas ideas, grandes proyectos...

Carmen: Déjame que te diga una cosa: Yo tuve una infancia, una adolescencia y una primera juventud muy cómoda y muy fáciles, con una gran ventaja además como era lista y mi coco funcionaba, era rebelde, en clase siempre era la que decía la última palabra, quizás el único problema serio que tuve fue, como te comentaba antes,  un padre dominante y autoritario, como otros muchos de su época, que me marcó y que me creó ciertos problemas psicológicos. Pero por lo demás, mi vida iba de cara..., me enamoré de un triunfador, me casé con él... todo iba de cara...  y sin darme cuenta, todo dio la vuelta de repente: se murió mi padre, me dejó mi marido, me encontré sola con un niño de un año y sin haber trabajado nunca... todo sin que yo pudiera hacer nada, yo era una niña. Todavía no había crecido en relación a mi edad biológica.

Pero ahora me está pasando lo contrario..., al principio da cierto miedo, pero ahora soy dueña de mi vida. Ahora ya no tengo miedo, he aprendido a vivir en sintonía con la vida. En una sola palabra: FLUIR. Sólo es valiente el que ha sentido miedo, el que no lo ha sentido, es un inconsciente, dice Giorgio Nardone. Yo he pasado mucho miedo. Estos últimos meses, ha sido una historia de liberación, de gran liberación, porque te salvan los demás pero te liberas tú... Yo he pasado muchas épocas de letargo, y cada época tiene un sitio en tu puzzle. Y sólo puedo reafirmarte, con cierto orgullo y mucha esperanza, que ahora estoy viva y consciente.



jueves, 20 de septiembre de 2012

Co-learning: todos somos aprendices maestros


No lo entiendo.
Sé algo sobre esto, pero me gustaría saber más.
Quiero saber si estoy haciendo esto correctamente.
Sé que me estoy perdiendo algo...

Estas son algunas de las frases que nos empujan a aprender a los adultos. Y cuando las pronunciamos no nos apuntamos a un curso, o acudimos a una academia. Miramos a nuestro alrededor y buscamos al conocido, al colega, al amigo, al experto que nos eche una mano.

De forma natural recurrimos al co-learning, intercambiando los roles de docentes y discentes, dispensadores y receptáculos de conocimiento indistintamente, a la búsqueda de la mejor comprensión del momento que estamos viviendo.

Posicionarse como co-aprendiz/co-maestro requiere desaprender mucho y alejarse del condicionamiento cultural tradicional que no sólo atañe a la enseñanza sino a todas las relaciones de poder basadas en la desigualdad.

Así al asumir el papel de "alumno" o "aprendiz" nos convertimos en "exploradores" del conocimiento aportando nuestra reflexión y participación crítica a la sesión. Si asumimos el rol de "profesor" nos convertimos en facilitadores del aprendizaje, conectando a las personas entre sí y a las personas con el conocimiento.

Estos roles no son inamovibles y en cualquiera de las dos posiciones nos involucramos en la construcción del conocimiento significativo y relevante para el grupo o para la organización.

En una relación de coaprendizaje todo conocimiento es valorado, aprendemos los unos de los otros en relación de igualdad, el aprendizaje es individual, pero también social, es colectivo en cuanto a las decisiones e individual en cuanto a la exploración de la identidad personal.

Y el vehículo, la herramienta que posibilita el co-learning es la Internet Social:
ESTAMOS CONECTADOS




martes, 18 de septiembre de 2012

Aprendiendo a aprender: Estrategias metacognitivas y madurescencia



Tal vez una de las ventajas que aporta la madurez a los procesos de aprendizaje es que algunos de nosotros hemos tenido muchas ocasiones para reflexionar sobre nuestros estilos de aprendizaje, nuestras dificultades y carencias a la hora de incorporar nuevos conocimientos y tal vez por eso hemos desarrollado de manera inconsciente estrategias metacognitivas para provocar un aprendizaje eficiente.

El conocimiento de uno mismo requiere tiempo, paciencia, humildad y valentía, pero finalmente es una de las riquezas de la madurez y las experiencia.

Metacognición es la capacidad de autoregular el propio aprendizaje, es decir, de planificar qué estrategias se han de utilizar en cada situación, aplicarlas, controlar el proceso, evaluarlo para detectar posible fallos, y como consecuencia... transferir todo ello a una nueva actuación.

Las estrategias metacognitivas son acciones concretas que realizamos conscientemente para mejorar o facilitar el aprendizaje. De forma natural todos nosotros hemos desarrollado alguna de estas estrategias en forma de apuntes, esquemas, clasificaciones, mapas mentales...

Sigo desde hace tiempo a Connie Malamed y entre sus textos entresaco sus consejos para elaborar estrategias metacongitivas para "aprender a aprender" dirigidos fundamentalmente a formadores y tutores de e-learning pero extensibles a cualquiera que mantenga intacto el deseo de aprender:

"Haz preguntas sobre los procesos de aprendizaje y las estrategias de cada participante.

Fomenta la autoreflexión. Analiza las propias suposiciones y cómo pueden influir en el aprendizaje.

Fomenta el aprender a generar sus propias preguntas y a responderlas para mejorar la comprensión.

Promueve el aprendizaje autónomo.

Procura mentores a los aprendices.

Resuelve problemas en equipo.

Piensa en voz alta.

Date la oportunidad de cometer errores.

En resumen, dice Connie Malamed, la metacognición es un conjunto de habilidades que permite a los alumnos tomar conciencia de cómo aprenden para ser más eficaces en el aprendizaje.


Web 2.0 y Redes Sociales para Madurescentes


WEB 2.0 Y REDES SOCIALES PARA MADURESCENTES

domingo, 16 de septiembre de 2012

Madurescentes aprendices: La vuelta a las aulas de los adultos



MADURESCENTES APRENDICES:
La vuelta a las aulas de los adultos

Eduardo Moreno trabaja en un centro de Formación Profesional en Madrid. Se reinventó hace unos años y ahora ayuda  a sus alumnos a entender la normativa laboral. 

Resume su experiencia en tres minutos en TEDxMadrid y habla del incremento importante de alumnos "maduros" en las aulas de FP. El desempleo creciente ha llenado las aulas de alumnos que retoman sus estudios donde los dejaron hace un montón de años o que necesitan cambiar de "oficio" ya que la especialidad a la que han dedicado su vida laboral está en recesión cuando no en extinción.

En concreto comenta el caso de uno de sus alumnos que después de muchos años trabajando en una fábrica de tractores y agotado el paro, se inscribió en la rama de restauración y trabaja en este momento como camarero en un importante restaurante de Madrid.

Nos comenta lo beneficiosa que es la convivencia y el intercambio intergeneracional.

Me interesa el tema y en la pausa de la Jornada le asalto con dos preguntas:

Laura: Hola Eduardo, me ha gustado mucho tu intervención, pero la verdad tres minutos es muy poco tiempo para conocer tu experiencia. Me gustaría que me comentaras con más amplitud un par de cosas. La primera que has apuntado es la beneficiosa influencia de esos alumnos maduros sobre el resto de la clase mucho más joven y en segundo lugar si crees que hay diferencias en la "forma" de aprender, en los procesos de aprendizaje de los adultos que vuelven a las aulas, o sea si aprenden de otra manera que los jóvenes.

Eduardo: La influencia sobre los más jóvenes es muy considerable. Tienes que pensar que nosotros, los profesores, pasamos con los alumnos poco tiempo, podemos estar dos horas a lo largo del día, en una semana estamos con ellos en tres ocasiones, poco tiempo en realidad. Pero los adultos sí que pasan muchas horas con ellos, porque como están en todas las clases, viven, conocen y están al caso de los problemas que les ocurren, y todas las reflexiones e indicaciones, el consejo que reciben de los mayores siempre les viene muy bien. 

Los alumnos jóvenes están en una fase de crecimiento existencial, dudan de casi todo y si tienen a esa persona que tiene experiencia vital van a poder resolver esas dudas, esos problemas, mucho mejor. Piensa además que muchos de estos chavales jóvenes apenas ven a sus padres, porque ellos están en el centro y los padres trabajando, así que una figura adulta les viene muy bien, gracias a esta vuelta a las aulas muchos años después, estos adultos ejercen de figura paterna y la influencia sobre estos jóvenes es muy beneficiosa.

Y en sentido contrario, el adulto se moderniza, se actualiza. He visto cambios sorprendentes, impresionantes: gente que ha empezado el curso y vestía de una determinada manera y tenía unos hábitos alimenticios y deportivos desastrosos y ver como va evolucionando y va como rejuveneciendo y eso me parece muy positivo.

En cuanto al proceso de aprendizaje, sí es cierto que las asignaturas tecnológicas, en la informática e internet, sí que es cierto que en un principio les cuesta más entrar, tienen una brecha en sus habilidades respecto a los nativos digitales, los alumnos jóvenes dominan todas las tecnologías, han nacido con ellas, pero los adultos, en cuanto entienden la dinámica y están un poco "al loro", son capaces de sacar mejores notas y utilizar las tecnologías casi como un nativo digital.  En cuanto a las disciplinas manuales que requieren más procedimiento, como están muy acostumbrados a la dinámica del trabajo, enseguida adquieren habilidad en ese nuevo proceso. 
El mayor problema de aprendizaje que tienen los adultos es en aquellas asignaturas que tienen gran contenido teórico porque les cuesta mucho ponerse a estudiar, sacar tiempo para memorizar contenidos en asignaturas que así lo requieren como la mía: yo les doy Formación y Orientación Laboral y les cuesta memorizar leyes, datos, números, normativas..., hace mucho tiempo que no lo hacen, claro...

Laura: A punto de empezar el curso, espero que saques todo el jugo posible a esta relación entre jóvenes y adultos. Muchísimas gracias por tu opinión.