domingo, 26 de enero de 2014

MAKERS: El trabajador del siglo XXI es un artesano.

De organización a organismo. Humanización del trabajo.

Millones de proyectos do-it-yourself en talleres, sótanos, pequeñas oficinas, buscando la integridad, la autonomía y la alegría que no se puede encontrar en la servidumbre del trabajo asalariado, pero al servicio de la sociedad y las organizaciones.



Llevo varios días leyendo sobre la inevitable transformación del mundo laboral, desde los que hablan de la reducción a mínimos del trabajo asalariado, hasta los que hablan de los nuevos perfiles necesarios para la supervivencia de las organizaciones que harán que desaparezcan muchos de los "oficios" conocidos.

Leo, por ejemplo, que la automatización no afectará a los trabajadores de bajo nivel, sino a los de nivel medio:  «El futuro del empleo: ¿Cuánto son susceptibles de automatización los trabajos?» Universidad de Oxford septiembre 2013. Explica el informe también que a mayor formación menor probabilidad de automatización. Así que se verán en riesgo el 48% de los empleos después de analizar 702 ocupaciones. La automatización no afecta solamente a la empresa manufacturera, sino a todas las organizaciones que cada vez necesitarán menos personas en los centros de trabajo.



Leo en The New Yorker un magnífico artículo en el que se habla de la aparición de un nuevo perfil de trabajador artesano e independiente, el maker.

Citando libremente el artículo, esto es posible gracias al surgimiento en los 80 del ordenador personal, que permitió esta emancipación personal. Los ordenadores sustituyeron al LSD y otras drogas de la revolución de los 60, fueron los nuevos medicamentos, con efectos secundarios menos devastadores que la heroína o la cocaína, tal vez con el mismo potencial adictivo, pero con una fuerza transformadora y de desarrollo personal incalculable.

Sin embargo, la "infoxicación" que padecemos provoca en muchos la renuncia al conocimiento por rendición, la sociedad de la información es también la sociedad de la ignorancia, que surge de esa irreprimible tendencia a aceptar por comodidad, las visiones tópicas prefabricadas anulando nuestra capacidad crítica. Afecta sobre todo a los llamados inmigrantes digitales que, como decía Machado... "desprecian cuanto ignoran".

Es urgente enseñar a ser autónomos desde la crítica, invitando a las personas a evaluar lo que leen, oyen y ven. La educación mediática y digital empodera a las personas y les da el poder de "escoger".

Pero estamos en la era del "capitalismo cognitivo": más de la mitad de la fuerza laboral gestionando información. Más que una revolución se trata de una transformación, la posibilidad de inventar un "nuevo mundo" que como cita The Maker Movement Manifesto es un mundo de artesanos, hackers y "manitas". 



Los makers son los abanderados de la transformación cultural y social. La tercera revolución industrial está surgiendo de forma ágil, descentralizada, en grupos pequeños, comunidades autodidactas.

Sensores e impresoras 3D son sus armas para personalizar objetos, conectar objetos, fabricar juguetes, instrumentos, herramientas, que pueden socavar lentamente la influencia de las grandes corporaciones y consiguiendo que muchos trabajadores abandonen sus puestos de trabajo en la búsqueda de un trabajo por cuenta propia creativo y productivo que ofrecer a esas mismas corporaciones que les mantenían atados a un horario y un espacio, encajonados en una función inamovible.

Por otro lado, los nativos y los colonos digitales están empezando a tener hambre de vida más allá de la pantalla. Y asistimos a proyectos que comienzan por algo virtual que rápidamente se convierte en táctil y utilizable en el mundo cotidiano. Y no olvidemos la creciente importancia que la conectividad nos ofrece para compartir, cooperarcocrear, colaborar, formar parte de una tribu, un gremio...

Pero ojo a los cantos de sirena: Se dice que las plataformas online se rigen por la igualdad de oportunidades. Eso no es del todo cierto. Si hasta ahora quien dirigía el mundo era quien poseía los medios de producción física, ahora hay que añadir a eso quien posee los medios de producción intelectual, la llamada "economía de la atención", quien nos sitúa antes los ojos del consumidor, de la audiencia, del público y nos da visibilidad.

Es grave que me despidan de un trabajo mal pagado y al que dedico miles de horas, pero es muchísimo más grave que Google me degrade a la cuarta o la quinta página.

Llevamos ordenadores personales en nuestros bolsillos, pero hemos entregado el control de nuestros datos a extraños que ni siquiera pertenecen a nuestra red de contactos en ninguna de las redes sociales.

Prefiero visualizar el futuro próximo desde el optimismo y pensar en la evolución de la tecnología como lo hace Murray Bookchin hablando de tecnología liberadora, de herramientas de convivencia:

"En una comunidad liberada, la combinación de la máquina industrial con la herramienta artesanal podría alcanzar un grado de perfección, de interdependencia creadora sin paralelo en la historia de la humanidad. El retorno a la artesanía dejaría de ser el nostálgico sueño de visionarios como William Morris. Entonces sí podríamos hablar de un nuevo progreso cualitativo de la técnica, porque ella se habría puesto al servicio de la vida."

Y más adelante afirma...

"La técnica humanizada podría cumplir el papel vital de unir a las comunidades entre sí. En efecto, una tecnología que se oriente a un renacer de la artesanía y se adapte a un nuevo concepto de las necesidades materiales, podrá ser también nervio y sostén de una confederación. La centralización nacional del quehacer económico e industrial involucra el peligro de hacer que la técnica trascienda la escala humana, se expanda ilimitadamente y se preste a los manejos burocráticos. En la medida en que la comunidad pierda el dominio material de las cosas, tanto en lo técnico como en lo económico, las instituciones centralizadas acrecentarán su poder sobre la existencia humana y amenazarán transformarse en fuerzas de coerción." (...)

"No obstante, si varios grupos comunitarios compartieran las fábricas y los recursos zonales se promovería la solidaridad entre ellos, surgiría una confederación basada no sólo en la comunidad de intereses culturales y espirituales sino también de necesidades materiales. "

Makers: Artesanos Digitales
Sea como sea, seremos artesanos de nuevo, y seguramente gracias a que la tecnología se ocupará del trabajo pesado, mecánico, repetitivo... Así que  de lleno pongámonos a desarrollar nuestra creatividad, nuestra sensibilidad, nuestra diferencia, nuestra capacidad de compartir... ¿es eso lo que da miedo? ¿no poder trabajar como máquinas?

jueves, 23 de enero de 2014

La revolución madurescente: Agnitio, human dynamics (Senior Operantur)

"Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida" Woody Allen

Agnitio Laura Rosillo
Es un sueño, es un deseo, es un proyecto, es una meta.

Voy dejando migas de pan digitales sobre lo que bulle en mi cabeza desde hace años: 

Si el flujo constante de información y conocimiento que provocan las redes sociales nos facilita la evolución hacia una sociedad más cooperativa, en la que el intercambio, el trueque, la ayuda mutua, la cocreación sean la moneda de cambio...¿por qué no dar el paso y cambiar nuestro micromundo?

Observo las grandes transformaciones que se están produciendo a ojos vista: la dolorosa y lenta reducción del trabajo asalariado, la proliferación de nuevos núcleos de convivencia que se suman al de la familia tradicional, la aparición de miles de pequeños negocios en internet simultánea al cierre de los pequeños comercios de barrio, la evolución desde el consumidor compulsivo hacia el prosumidor selectivo y participativo... en fin, ilusionada asisto a la lenta transformación de la vieja sociedad capitalista en algo que aún no tiene nombre.


A todo esto sumo mi momento vital, en plena reinvención madurescente, asistiendo sorprendida al envejecimiento de la población en mi país y aunque en el mundo el ciudadano medio es un hombre chino de 35 años, en Europa lo es una mujer de más de 45 y eso está cambiando las modas, los hábitos de consumo y las reglas del juego en el mundo del trabajo y la producción.

Lo malo es asistir a la transformación, estar en el ojo del huracán, porque los viejos regímenes mueren matando y eso duele.

A pesar del dolor comienza a brotar en mí la semilla de una comuna, una nueva tribu, donde convivir, cooperar y crear sinergías de ayuda mutua.


"El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños" Eleanor Roostvelt




miércoles, 22 de enero de 2014

Golden Workers: Nuevos escenarios para una sociedad madurescente.

Lo que sabemos no es lo que necesitamos saber. Brian Solis

GoldenWorkers


El 18 de diciembre de 2012 se celebró en Barcelona la Conferencia Final del Proyecto GoldenWorkers, proyecto financiado por la Unión Europea, titulada: 

El futuro del trabajo para una población que envejece. Cómo la innovación y las tecnologías transformarán las organizaciones.

Resumo las conclusiones de la Conferencia final porque, un año después de esto, siguen jubilándose a mi alrededor amigos y conocidos con edades por debajo de los 60 años y eso los que tienen suerte, porque también son legión los que son expulsados del mundo de la empresa en esa delicadísima franja de la cincuentena, sabiendo que están en plenas facultades y en el mejor momento de madurez laboral y sabiendo también que difícilmente se podrán reincorporar a una organización.

Resumo pues las reflexiones finales de la Conferencia:

En el 2050 el 16% de la población mundial serán adultos y en Europa la edad media de la población será de 45 años.


La educación permanente de las personas de edad correlaciona con una mayor posibilidad de empleo, mejor salud, mejor calidad de vida en el proceso del envejecimiento activo.

Habrá que decidir entre trabajo o jubilación y en muchos casos los trabajadores maduros no pueden permitirse el lujo de jubilarse, la jubilación no será en breve una opción.

Envejecer en el trabajo depende de un gran número de variables que van desde el tipo de trabajo, las habilidades de cada persona, su salud, las políticas de la organización en la que trabaja, hasta su propia actitud.

En las últimas décadas, la participación de la población activa de más de 50 años no se ha estimulado, pero la escasez de trabajadores jóvenes invertirá esta tendencia inevitablemente. Europa tendrá que cambiar su visión sobre la capacidad laboral de los trabajadores senior.

En la conferencia final, Noel Nielsen, Manager de Desarrollo de Negocio de Delta, debatió sobre la importancia de las TIC en este cambios de tendencia en cuanto a que proporcionan recursos que permiten Colaborar, Comunicarse, Administrar Conocimiento, Aprender, mantener en fin la capacidad psicofísica, o sea la productividad.

Cambios en el diseño (ergonomía), horario y presencialidad en el lugar de trabajo, programas de aprendizaje permanente, mejor equilibrio entre trabajo, aprendizaje y ocio, podrían apoyar la decisión de una jubilación más tardía.

La conferencia distinguió diferentes tipos de Golden Workers y cada tipología necesita diferentes recursos tecnológicos:
GoldenWorkers empresarios,
GoldenWorkers managers,
GoldenWorkers en busca activa de empleo o de trabajo,
GoldenWorkers trabajadores,
cualquiera de ellos deberá adaptarse a las nuevas necesidades de los negocios y las organizaciones.

Ante este escenario demográfico y social, debemos comenzar a elaborar propuestas de reactivación laboral de los Golden Workers que permitan dilatar su carrera profesional y establecer relaciones "win-win" en las que las organizaciones dispongan de la experiencia y el conocimiento de los Golden Workers y éstos comiencen una etapa de reinvención profesional acorde con las transformaciones sociales, laborales, comerciales y de todo tipo que, de forma acelerada,está provocando el desarrollo tecnológico.

En conclusión, es previsible que la tasa de empleo de los trabajadores de más edad, Aging workers (55 años y más) aumente en los próximos años.



Es necesario que las organizaciones hagan lo posible para retener esa experiencia y para actualizar las competencias y habilidades de estos trabajadores que serán en el 2020 más del 30% de la fuerza de trabajo, según constatan las estadísticas de la UE.

Esas competencias y habilidades tienen que ver con la gestión de la información y la gestión de las relaciones y se enmarcan en gran medida en herramientas y recursos a los que se accede a través de INTERNET.


El modelo de marco laboral emergente tiene que ver con trabajadores por cuenta propia que se relacionarán con las organizaciones de forma puntual y para la realización de un proyecto concreto: GIG






viernes, 10 de enero de 2014

Eutopías 2014: jugando con palabras nuevas y no tan nuevas


El otro día me regalaron una palabra: "OPSIMATÍA",  aprender tarde, que no está en el diccionario de la RAE, pero que Mercè Gamell, que es quien me la ha regalado, define así:

Opsimatía

La opsimatía es la cualidad del que empieza a aprender, o continua estudiando y  aprendiendo, a lo largo de toda la vida. Es la actitud curiosa, activa y continuada hacia la adquisición de conocimiento.

Del griego ὀψέ (opse), "tarde" y μανθάνω (manthano), "aprender".
La palabra se ha puesto de moda gracias a un librito "The Uncommon Reader" de Alan Bennet.

Me la ha regalado Mercè junto con una catarata imparable de maravillosos proyectos: "EUTOPÍAS VIABLES", que me han devuelto la energía y la alegría perdidas en estas nefastas fiestas del consumismo desbordante y la ñoñez supina que se llaman navidades.

El complicadísimo 2013 hace del 2014 una suerte de "año de bienes", de promesa de alegría, abundancia  y confianza en el cambio que, aunque solo sea por eso, por la esperanza, nos devuelve una miajita de optimismo.
Totalmente opsímata, me vuelco de nuevo en el estudio y el aprendizaje de nuevos recursos para surcar las aguas de este mar desconocido que me conduce hacia el Falansterio (qué fea palabra Carmen, tenemos que buscar otra) que el blog Agnitio define así:

Sistema social concebido por Fourier, consistente en la vida conventual de cierta cantidad de individuos organizados en comunidad, pero sin excluir la formación de familias. Entra en el grupo de las doctrinas utópicas. Considerada desde un punto de vista económico, la vida en común preconizada por Fourier debía proporcionar el máximo de bienestar con un mínimo de gastos, y, desde un punto de vista social, trataba de lograr la aproximación de los individuos pertenecientes a los más diversos estratos sociales.

 AGNITIO (conocimiento) no es mal nombre y podría ser el del espacio donde trabajar en cooperación. No es mal nombre para la red de madurescentes (que tampoco es mala palabra) en la que pensamos hace tiempo y que serán los posibles socios de este falansterio eutópico.


NGUYEN MANH HUNG. LIVING TOGETHER IN PARADISE. 2011

Agnitio (senior operantur): human dynamics, es una red que nace para estimular la cooperación y el intercambio de conocimiento entre... ¡No suena nada mal!!!

Parole, parole... (?) En esta "sociedad del malestar" nos queda la esperanza y nos queda Galeano...

miércoles, 8 de enero de 2014

Madurescencia: ¿pero no había entrado yo en los años de cosecha? ¿qué hago sembrando?

Jamás un hombre es demasiado viejo para recomenzar su vida y no hemos de buscar que lo que fue le impida ser lo que es o lo que será. 

Unamuno



Por cada puesto de trabajo que desaparece en el sector tradicional, se crean 2.6 vacantes relacionadas con perfiles digitales. Silvia Leal, asesora de la Comisión Europea para las nuevas tecnologías y empleabilidad en Emprendedores&Empleo

Me tocaba entrar en años de cosecha. La madurez supone que mis fortalezas son ahora la disciplina que he desarrollado con el tiempo, la experiencia que he acumulado y la coherencia con la que actúo. Sin embargo, el escenario ante el que me hallo hace parecer inútil todo ese bagaje y me exige desaprender y reiniciar mi vida una vez más.

Tocaba replegar velas y retirarse a los cuarteles de invierno. Tocaba volver al hormiguero, al panal y alimentarme de todo lo recopilado durante tantos años, y sin embargo..., entro en una nueva adolescencia: la madurescencia, en la que adolezco de armas para enfrentarme a mi nuevo escenario.

Llevo en el zurrón para este nuevo camino alimento para que sea más sencillo reconstruirme:
Ahora sé que los errores son aprendizajes.
Ahora sé gestionar mi tiempo y entiendo que mi energía personal es limitada y debo administrarla.
Ahora he aprendido a simplificar mi vida, priorizando lo importante sobre lo urgente.
Ahora sé que la felicidad es una actitud frente a la vida, no el fin de un camino.

Pero debo incorporar no sólo nuevas habilidades, sino cambiar la vara de medir, incorporar nuevos valores, nuevas maneras de mirar el mundo, relacionarme y actuar.

Según un estudio de University College of London, que así en inglés queda más serio, se tardan 66 días de promedio en desarrollar un nuevo hábito. 



Así que hoy comienzo el día 1 de los 66 que me quedan por delante para cambiar algunas cosillas que están impidiendo mi completa transformación en una knowmad como dios manda.

Reviso el estudio de IESE "Generaciones y Talento" para encontrar las claves del nuevo escenario y compruebo que, como era de esperar, lo "nuevo" se alimenta de lo anterior adaptándose a las nuevas circunstancias.


http://www.equiposytalento.com/contenido/download/estudios/GeneracionesyTalento.pdf


http://www.equiposytalento.com/contenido/download/estudios/GeneracionesyTalento.pdf

Curiosamente, descubro que pertenezco a la generación Y, y que nada de lo que según Iese son las fortalezas de la generación Babyboomer tienen que ver conmigo. ¿Habré nacido a finales de los 90? Sí, seguramente es eso y uno de mis renacimientos profesionales y también vitales tiene que ver una de mis revoluciones personales al abandonar la Administración Pública y entrar a trabajar en la empresa privada. 

Eso debe ser... Paso de creerme lo de las características generacionales, y prefiero referirme a las "mudas de piel" que he ido realizando a lo largo de mi vida. Así que, seguramente, en este momento tengo 15 años desde mi última gran transformación, estoy en plena adolescencia laboral y, efectivamente son años de aprendizaje, dudas y rebeldía...

Sobrevivir supone reinventarse como diría Darwin:
No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio.